INGENIERAS DESTACADAS CENTENARIO

Elizabeth Grandón


Ingeniería Civil Informática

«Falta énfasis y las mujeres tenemos mucho que aportar”, (Elizabeth Grandón)

Elizabeth es Ingeniera Civil Informática, posee un diplomado en Ingeniería Industrial, y los grados académicos de licenciada en Ciencias de la Ingeniería, Magister y Doctorado. Se dedica a la docencia y a la investigación. Ha sido invitada a dictar charlas y capacitar a profesores en universidades nacionales y extranjeras. Ha recibido múltiples distinciones académicas y sus investigaciones han sido citadas más de 2.200 veces por la comunidad científica internacional. Además es madre: tiene una hija de 28 años y un hijo de 26. Le encanta la lectura, disfruta de la música, el arte y la natación, disciplina en la que compitió siendo estudiante y que retomó hace un par de años, participando en campeonatos de aguas abiertas.

Actualmente es académica del Departamento de Sistemas de Información de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad del Bío-Bío. Imparte clases de pre y postgrado, realiza investigación y desarrolla actividades de vinculación con el medio. Se ha especializado en estudiar los fenómenos de adopción de tecnologías por parte de las empresas y se ha adjudicado proyectos, tales como Fondecyt para explorar esta temática. Además, es especialista en sistemas de información empresariales, certificada en el ERP-SAP, impartiendo clases en Chile y en el extranjero.

Cuando Elizabeth se recuerda cómo estudiante, cuenta que “era súper estudiosa, muy metódica, me iba bien. Tenía un buen grupo de compañeros, ahora amigos de toda la vida, con quien estudiábamos juntos. Fue una época muy bonita”. Antes de entrar a su cuarto año de universidad, Elizabeth contrajo matrimonio… “mis compañeras me decían ‘la Elizabeth ya se casó, no va a seguir estudiando, no va a terminar su carrera’ y no, siempre fui súper metódica con todo”. Al año siguiente de haber egresado “entré a estudiar un diplomado en Ingeniería Industrial en la misma Universidad de Concepción, donde pude complementar mis estudios de informática con los de industrial. Siempre he sido así, me encanta estudiar”.

Elizabeth estudió en Estados Unidos luego de adjudicar la beca Fulbright. Obtuvo un MBA en Southern Illinois University y el año 2005 su doctorado en Business Administration con énfasis en Sistemas de Información. “El hecho de estudiar un doctorado en el extranjero es un gran desafío, sobre todo si te vas con la familia. En esa época no existían las Becas Chile, las becas eran muy escasas”.

Sus estudios en el extanjeros han sido uno de sus más grandes desafíos, pues “tenía mi hijo de 6 y mi hija de 8 años. Tuve que estudiar el idioma, porque para ir a Estados Unidos y postular a estas becas tienes que dar exámenes de inglés específicos para ingresar. Entonces estudiar inglés, tomar las pruebas, estudiar, estudiar, estudiar hasta tener un puntaje, después ir a postular, después quedar en la universidad”.

Posteriormente, ya de regreso en Chile “el desafío fue trabajar en la administración central de la Universidad del Bío-Bío. El Rector me invitó a formar parte del equipo directivo de la universidad, donde me desempeñé como Directora General de Relaciones Internacionales e Institucionales durante 8 años. Fue un gran desafío y al mismo tiempo una satisfacción poder contribuir a la gestión universitaria a través del fortalecimiento de las relaciones institucionales y la internalización de la universidad”. Con la gestión de Elizabeth se incrementó la movilidad estudiantil de pregrado y postgrado, se generó convenios de cooperación con instituciones nacionales y extranjeras, se crearon sistemas de becas para los estudiantes, se lideró proyectos de internacionalización en red con otras universidades y financiados por el Ministerio de Educación de Chile, entre otras muchas actividades.

En cuanto a las mujeres ingenieras, Elizabeth afirma que “somos muy pocas la mujeres que estudiamos ingeniería. Cuando yo entré a la Universidad de Concepción, a principios de los ’80, ingresábamos mil estudiantes al plan común de ingeniería y de esos habíamos como cien mujeres, es decir, la décima parte». La poca incorporación de mujeres a ingeniería “es algo que se debe inculcar desde el colegio. Yo creo que debe haber más programas que apunten a motivar a las niñas a estudiar ingeniería. Debemos, como instituciones de educación superior, acercarnos más a los colegios y desarrollar talleres y actividades que involucren a muchas niñas”.

Las universidades también hacen esfuerzos para fomentar el ingreso de mujeres a sus programas de ingeniería. Por ejemplo, en la Universidad del Bío-Bío se realizan actividades como la Feria de la Ciencia y Tecnología, la cual se realiza una vez al año en conjunto con el Colegio Concepción San Pedro, la cual es una instancia en la que pueden participar estudiantes de enseñanza básica y media de todos los colegios de Chile. La feria tiene el objetivo de que los estudiantes muestren los resultados de su trabajo científico y de esta forma acercar a niñas y niños a la ingeniería y las ciencias. Es donde Elizabeth contempla orgullosamente a las niñas que participan “es muy bonito verlas viajar desde muy lejos y traer sus experimentos y trabajos”. Indica que “se han hecho iniciativas a través de los años, pero igual es poco, falta énfasis y políticas públicas, las mujeres tenemos mucho que aportar”.

Elizabeth es una destacada investigadora, labor que cumple con mucha vocación “cuando uno hace investigación, justamente es para generar conocimiento, para abrir nuevos campos de investigación, nuevas áreas de desarrollo, con el objeto de que otros investigadores lean tus trabajos y que a partir de ellos se siga creciendo. Como decía Isaac Newton – ‘si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes’ ”. La entrevistada cuenta con una larga trayectoria y con investigaciones de alto impacto que se reflejan en sus citaciones, siendo estas superiores a 2.200 a nivel internacional.

Elizabeth es una profesional que va más allá de lo académico, siempre aplicando su experiencia, con mucha humildad, empatía y vocación para hacer su trabajo lo más completo posible y entregar un resultado de calidad y humanidad.