MUJERES DESTACADAS 100 AÑOS

Patricia Cabalá

Ingeniería Civil Química
Jefa Departamento de Operaciones Enap Refinería Biobío

Patricia Cabalá se tituló de Ingeniera Civil Químico el año 2004, siendo elegida como alumna integral de su generación. Ese mismo año realizó un diplomado de Ingeniería Ambiental en la Universidad de Concepción y un año después, un diplomado en Gestión Empresarial para la Industria Energética en la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Actualmente se desempeña como Jefe del Departamento de Operaciones de Enap Refinerías Bío Bío, la primera mujer en ese rol en toda la historia de la compañía, y tiene a su cargo todo el proceso productivo desde el terminal marítimo San Vicente, todas las unidades de proceso y el área de almacenamiento de productos, liderando un equipo de 350 personas.

¿Qué te motivó estudiar ingeniería?
“Siempre supe que iba a estudiar en la UdeC, porque pasé gran parte de mi tiempo ahí. Mi mamá era funcionaria de la universidad, estuve en su sala cuna, el jardín infantil y muchas veces sólo  la acompañaba a la universidad. Iba a hacer deporte, recorría el campus, siempre fue parte de mi vida”
, explicó Patricia.

Respecto a Ingeniería, siempre me llamó la atención, por lo cual en 1998 ingresé a la universidad a plan común, como era en esa época. Dentro del primer año, se podía conocer las distintas ingenierías para luego postular a una definitiva. Pero cuando me tocó la visita al Departamento de Ingeniería Química me encantó de inmediato.  Supe que eso era lo quería, la infraestructura, sus laboratorios y el campo laboral fue lo que me cautivó desde el primer momento. Cuando quedé en esta especialidad, ahí supe que el hermano de mi abuelo, Luciano Cabalá, había participado en la formación de la carrera. Así sin saber, uno de mis antepasados tuvo un rol importantísimo en la formación de Ingeniería química”, puntualizó.

Patricia Cabalá lleva 15 años de experiencia laboral. Cuando estaba terminando su memoria de título la llamaron de la empresa de ingeniería Parés&Alvarez, y comenzó a trabajar media jornada, luego de titularse siguió a tiempo completo. “En P&A aprendí muchísimo, apliqué muchos conocimientos y me tocó trabajar en distintas ingenierías básicas. Luego de eso, trabajé un año en celulosa Arauco, planta Arauco, donde fui parte del equipo que implementó la norma ISO 14.001, la cual también fue una experiencia muy enriquecedora”, contó Patricia.

El año 2008 ingresó a trabajar a ENAP como ingeniero de procesos de almacenamiento y terminales, donde conoció el mundo marítimo y de logística que hace posible la recepción de materias primas a la refinería y la entrega de productos a cliente por oleoductos o camiones.

Acá viví el post-terremoto el año 2010, tras el cual se hizo un acabado proceso de reconstrucción de la refinería. Fueron meses de arduo trabajo, pero de un aprendizaje inmenso. Después de 4 meses logramos tener la refinería operativa, pero durante todo ese período nunca hubo desabastecimiento de combustible en el país, fue un gran logro”, explicó.

Posteriormente, le asignaron al área de programación de producción, donde llegó a ser jefa de la división. “Es aquí donde aprendí y conocí a cabalidad el negocio de la refinación. Desde la compra de crudo, la programación de las distintas unidades de proceso y la entrega de productos, porque en esta área se conoce la cadena completa del negocio y existe mucha interacción con el resto de las filiales de ENAP”.

Finalmente, en febrero del 2018 y luego del regreso del post natal de su segunda hija, le ofrecen su desafío actual. “Ser jefe del Departamento de Operaciones de la refinería, donde además por primera vez una mujer asumía este cargo, fue muy sorpresivo. Un grato desafío, porque es un puesto de alta exigencia y con objetivos claros. Actualmente lidero un equipo con experiencia y conocimiento, una condición  fundamental para cumplir los objetivos propuestos, enfocados principalmente en 0 accidentes, relaciones con las comunidad y cumplimiento del programa de operación”.

¿Algún mensaje a las futuras ingenieras?
“Primero, que visibilizar nuestro trabajo es importante para motivar con el ejemplo, pero nunca hay que olvidar la historia. Si hoy es posible avanzar a una verdadera equidad es gracias a que colegas en el pasado sí vivieron discriminación y les fue mucho más difícil generar los espacios, hoy gracias a ellas es que podemos contar historias exitosas. Las invito a recordar el pasado, pero con una mirada de futuro muy esperanzadora donde haya espacios para todas y para todos”.