- El programa reunió a estudiantes de 7° básico a 2° medio en una experiencia formativa basada en creatividad, trabajo en equipo y exploración de distintas áreas de la ingeniería.
Con una jornada de cierre que reunió a participantes, familias y equipos de trabajo, finalizó el 28 de enero la segunda versión del programa Chicas ZeTA: Talentos en Acción, iniciativa impulsada por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción orientada a fomentar tempranamente el interés de niñas y adolescentes por las disciplinas STEM.
Durante el programa, las 60 participantes vivieron una experiencia formativa basada en el aprendizaje práctico, la creatividad y el trabajo colaborativo. Acompañadas por 12 mentoras y una coordinadora —todas provenientes de distintas carreras de la Facultad de Ingeniería—, las estudiantes trabajaron en equipos utilizando la metodología Design Thinking, desarrollando proyectos tecnológicos orientados al cuidado de mascotas y abordando desafíos reales desde una perspectiva ingenieril y con sentido social.
La directora de Equidad de Género y Diversidad de la Facultad de Ingeniería y líder del programa Chicas ZeTA, la académica Rosa Medina, destacó el impacto de esta segunda versión y el trabajo colectivo que permitió su desarrollo.
“La segunda versión de Chicas ZeTA reafirma el compromiso de la Facultad de Ingeniería con la equidad de género. Fue una preparación de varios meses, en la que adaptamos las actividades académicas a este formato y a las participantes, incorporando además los aprendizajes de la primera versión para mejorar el programa”, señaló.
Asimismo, relevó el alto nivel de involucramiento de la comunidad universitaria. “Quiero destacar la participación y colaboración de académicas, académicos, personal administrativo, estudiantes que apoyaron en los distintos laboratorios y, especialmente, de las estudiantes mentoras que acompañaron a las niñas y compartieron sus experiencias para inspirarlas. Sin ellas no habríamos logrado la alta adherencia al programa, que incluso tras la reprogramación de actividades producto de los incendios, finalizó con casi la totalidad de las participantes”, agregó.
Respecto a los resultados formativos, Rosa Medina subrayó que los objetivos del programa fueron plenamente alcanzados. “Las soluciones presentadas en los videos finales fueron muy innovadoras y abordaron el cuidado de las mascotas desde distintas perspectivas. Fue muy gratificante ver esa originalidad, porque demuestra que las chicas lograron imaginar soluciones tecnológicas para problemas reales. Esa experiencia puede marcar la diferencia para que en el futuro no solo sean usuarias de tecnología, sino que también se atrevan a crearla y, ojalá, vengan a estudiar con nosotros”, concluyó.
El programa consideró 10 sesiones presenciales y una jornada final de cierre, actividades que debieron ser reprogramadas debido a la emergencia nacional. En este periodo, las niñas exploraron diversas áreas de la ingeniería mediante experiencias prácticas en laboratorios de computación, materiales, aeroespacial, impresión 3D, hidráulica, robótica, realidad virtual, realidad aumentada y programación con Arduino, lo que les permitió conocer de manera directa la amplitud y diversidad del quehacer ingenieril.
Además del aprendizaje técnico, Chicas ZeTA puso un énfasis especial en el desarrollo de habilidades transversales como el trabajo en equipo, la comunicación y la expresión oral. A lo largo de las semanas, las participantes compartieron también con emprendedores y emprendedoras, ingenieras e ingenieros, académicos, jóvenes profesionales y estudiantes universitarios, quienes aportaron referentes y experiencias que ampliaron su mirada sobre las trayectorias posibles en el ámbito STEM.
Durante la ceremonia de cierre, la mentora Anastacia Riquelme intervino en representación del equipo de mentoras y monitoras, destacando el proceso vivido por las participantes. “Nuestra meta fue mostrarles de qué se trata realmente estudiar ingeniería, más allá de los mitos, y que vieran que esta carrera tiene tanto de ingenio como de colaboración. En estas semanas vimos cómo pasaron de no conocerse a trabajar juntas muy rápidamente, enfrentando desafíos y perseverando hasta el final”, señaló, subrayando además la curiosidad y el compromiso demostrados por las estudiantes como elementos clave para cualquier camino formativo que decidan seguir.
La ejecución de Chicas ZeTA 2026 fue posible gracias al proyecto “Fortalecimiento de Programas de Extensión para Mujeres de la Facultad de Ingeniería, VRIMFI2576”, financiado por el Fondo Concursable de Vinculación con el Medio 2025 de la Universidad de Concepción. Asimismo, el programa contó con el apoyo y la colaboración activa de empresas e instituciones del ecosistema de innovación y tecnología, entre ellas Synopsys, Rebot, Cicla, Gearbox UdeC y Niñas PRO, las que aportaron desde sus experiencias y trayectorias al desarrollo de esta iniciativa.






