DIQ
La Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) dio a conocer los resultados del concurso IDeA I+D 2026, fondo que financia tecnologías con alto potencial de transferencia al mercado y la industria. En este escenario, la Universidad de Concepción consolidó su liderazgo con un total de trece iniciativas seleccionadas, posicionándose en el primer lugar a nivel nacional.
Como parte fundamental de este logro, el Departamento de Ingeniería Química (DIQ) se alzó como una de las unidades con mayor cantidad de adjudicaciones dentro de la casa de estudios, reafirmando la excelencia de su cuerpo docente y su compromiso con la búsqueda de soluciones de ingeniería para desafíos reales del país.
Mitigación de la escasez hídrica: El desafío del escalamiento industrial de hidrogeles biodegradables
Una de las iniciativas adjudicadas es liderada por la Dra. Katherina Fernández, Directora del Programa de Doctorado del DIQ, con el proyecto “Optimización del proceso de secado de hidrogeles superabsorbentes para la aplicación en la mitigación de la escasez hídrica del suelo” (ID 26I10173). Esta investigación representa la continuidad de un trabajo previo, el cual busca resolver un cuello de botella crítico para la comercialización de la tecnología.
El equipo desarrolló previamente “Hidragel”, un hidrogel de origen orgánico y biodegradable con la capacidad dual de absorber agua y liberar nutrientes de forma controlada en condiciones de sequía. Sin embargo, su fabricación original dependía de la liofilización, un método de secado lento que limitaba la producción masiva para validaciones en terreno. “El objetivo central de esta nueva etapa es cambiar la tecnología de secado por una que permita el escalamiento industrial“, explica la Dra. Fernández.
Para ello, el proyecto evaluará tres metodologías de secado eficientes, optimizará la recuperación de solventes bajo principios de economía circular para controlar los costos, y realizará un análisis económico detallado del producto final. El proyecto cuenta con el respaldo estratégico de empresa ARAUCO (división forestal) y el Vivero Puyaral de San Nicolás, región de Ñuble.
El impacto ambiental de esta tecnología es clave, ya que sustituye a los poliacrilatos derivados del petróleo que generan microplásticos, evitando además la lixiviación de fertilizantes. Su potencial de mercado apunta a zonas con necesidades críticas, recibiendo solicitudes para uso desde zonas extremas del país que presentan problemas de escasez hídrica como Isla de Pascua, San Pedro de Atacama y Chiloé.
BotriNot: Innovación en embalajes activos para proteger la exportación de fruta orgánica
Por su parte, el Dr. Óscar Valerio, Profesor Asociado del DIQ, lidera el proyecto “BotriNot: Películas plásticas liberadoras de aceites esenciales para preservación de fruta orgánica post cosecha” (ID 26I10809).
La iniciativa surge para responder a una necesidad crítica de los productores orgánicos de arándanos, quienes, al no poder utilizar los agroquímicos tradicionales, requieren soluciones innovadoras que se adapten a las exigencias internacionales para controlar el hongo Botrytis durante el período de exportación.
El proyecto desarrollará un producto consistente en una película compuesta de plástico y papel capaz de liberar aceites esenciales que inhiben el desarrollo de este patógeno en la fruta cosechada. El investigador DIQ explica que los principales desafíos técnicos de la investigación radican en lograr que el material libere el aceite de forma gradual ante un estímulo externo, evitando que ocurra durante su almacenamiento, y demostrar su efectividad en las condiciones reales de acopio de los productores. Como entidad industrial asociada se encuentra la Sociedad Agrícola Cato S.A., quienes serán potenciales usuarios de la tecnología a desarrollar.
Impacto en la comunidad académica y formación de capital humano
Más allá del impacto tecnológico, la adjudicación de estos fondos, de dos años de duración, fortalece directamente el ecosistema interno del Departamento. El Dr. Valerio destaca que estos logros permiten mantener y perfeccionar a los equipos humanos de investigación en el DIQ, una tarea desafiante cuando se trata de entrenar personal especializado para proyectos de corta duración.
Asimismo, la ejecución de estas iniciativas consolida líneas de investigación prioritarias para el Departamento, orientadas al desarrollo de materiales avanzados con un enfoque de economía circular.
Finalmente, este hito se traduce en una oportunidad formativa de alto valor, permitiendo involucrar activamente a la academia e industria en el diseño de soluciones ingenieriles sustentables para problemas económicos y ambientales reales.






