El Ingeniero Civil Industrial de la Universidad de Concepción, Álvaro Alexis Faúndez Grandón, fue reconocido en la primera versión del Premio Estudiantes Destacados en Logística, iniciativa impulsada por Conecta Logística y el Centro Avanzado de Transporte, Logística y Competitividad Económica, CATLEC.
La distinción reunió a egresados seleccionados por trece universidades e instituciones de educación superior del país, cuyos trabajos abordaron desafíos relacionados con inteligencia artificial, eficiencia portuaria, transporte de carga, trazabilidad y optimización de operaciones.
A diferencia de un concurso tradicional, cada institución participante escogió al egresado que mejor representaba el aporte de la formación académica al desarrollo logístico nacional. En representación de la Universidad de Concepción fue seleccionado Álvaro Faúndez, quien finalizó sus estudios de Ingeniería Civil Industrial durante 2025.
El egresado recibió la noticia de manera inesperada, luego de ser contactado por el académico del Departamento de Ingeniería Industrial, Dr. Sebastián Astroza.
“Cuando revisé el correo y confirmé que era real, me sentí muy emocionado. Se lo conté a mis padres y tampoco podían creerlo. Fue muy gratificante recibir esta distinción casi un año después de haber terminado mi memoria”, relató.
Una solución para reducir los tiempos de espera
El trabajo que dio origen al reconocimiento surgió durante la práctica profesional que Álvaro desarrolló en Kaufmann, una empresa del sector automotriz. A partir de la observación de sus procesos, identificó que la alta demanda de determinados vehículos en períodos específicos generaba retrasos y dificultades para responder oportunamente a los requerimientos de los clientes.
Frente a este desafío, propuso desarrollar su memoria de título en torno a la planificación anticipada de las operaciones. El estudio buscó identificar los meses de mayor demanda y los modelos más solicitados, considerando que las necesidades variaban según la temporada y las características de los vehículos.
Mediante el análisis de datos y la simulación de distintos escenarios, el trabajo permitió diseñar una propuesta para anticipar parte de los procesos y disminuir los plazos de entrega. De acuerdo con los resultados obtenidos, las simulaciones mostraron la posibilidad de reducir los tiempos de espera en más de un 50%.
“La idea era trabajar antes de que comenzaran formalmente algunos procesos, utilizando información que la empresa ya tenía disponible. Las conversaciones comerciales podían iniciarse uno o dos meses antes, pero las operaciones comenzaban más tarde. La memoria buscó estimar la demanda y anticipar el trabajo necesario para responder de mejor manera”, explicó el ingeniero, quien además agradece la confianza de Erwin Sepulveda, subgerente de ventas de la empresa.
El valor del acompañamiento académico
Álvaro destacó especialmente el respaldo recibido durante el desarrollo de su memoria de título por parte de la académica del Departamento de Ingeniería Industrial, Rosa Medina.
“Al comienzo estaba muy perdido y tenía una idea todavía poco definida. El apoyo y la orientación de la profesora Rosa Medina fueron fundamentales. El seguimiento fue muy personalizado y gracias a eso pude desarrollar una buena memoria, que también fue muy bien evaluada por la empresa”, señaló.
El reconocimiento también le permitió valorar los conocimientos adquiridos durante su formación universitaria. Según explicó, fue durante su práctica profesional cuando pudo dimensionar las capacidades desarrolladas en la carrera y aplicarlas ante problemas concretos de una organización. “Yo era uno de esos estudiantes que sentía que no sabía suficiente. Sin embargo, al llegar al mundo laboral me di cuenta de que contaba con herramientas para responder a lo que me solicitaban y aportar desde lo aprendido en la Universidad. Fue una experiencia muy gratificante”, afirmó.
A partir de su experiencia, Álvaro llamó a las nuevas generaciones a confiar en su preparación y aprovechar las oportunidades de aprendizaje que ofrecen las prácticas profesionales y los proyectos de título.
“Muchas veces los estudiantes no dimensionamos todo lo que sabemos. Cuando uno enfrenta desafíos reales, se da cuenta de que tiene conocimientos y capacidades para aportar. Es importante confiar en la formación recibida y reconocer también a las personas que nos acompañaron durante ese proceso”, expresó.
Ingeniería y emprendimiento desde Lebu
Tras finalizar sus estudios, Álvaro regresó a Lebu, su ciudad natal, donde decidió iniciar un emprendimiento junto a dos amigos. Actualmente participa en la administración de Grivento Café, una cafetería de especialidad cuyo nombre combina conceptos relacionados con la molienda del café y el viento característico de la comuna.
La experiencia le ha permitido aplicar conocimientos de gestión, operaciones, recursos humanos y administración adquiridos durante la carrera, además de comprender directamente los desafíos asociados a la creación y funcionamiento de una empresa.






