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BQ Sense presentó en EXPONOR tecnología inteligente para fortalecer la protección respiratoria en la industria

Jun 24, 2026

  • La startup surgida en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción fue seleccionada por “Lanza tu Innovación” para exhibir RespiraIA+, una solución IoT potenciada por inteligencia artificial que monitorea el ajuste de respiradores industriales y el estado de sus filtros.

Una tecnología desarrollada en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción busca responder a uno de los desafíos cotidianos de la salud ocupacional: conocer, en tiempo real, si un respirador industrial se encuentra correctamente ajustado y determinar cuándo sus filtros deben ser reemplazados.

Se trata de RespiraIA+, solución creada por la startup BQ Sense, que combina sensores, internet de las cosas —IoT— e inteligencia artificial para monitorear el uso de estos elementos de protección personal y entregar información tanto al trabajador como a los responsables de seguridad de una organización.

La tecnología fue seleccionada para participar en “Lanza tu Innovación”, espacio de EXPONOR 2026 orientado a conectar emprendimientos tecnológicos con actores de las industrias minera y energética. La exhibición, realizada entre el 8 y el 11 de junio en Antofagasta, reunió a 30 emprendimientos provenientes de distintas regiones del país.

BQ Sense es liderada por el académico de la Facultad de Ingeniería UdeC Pablo Aqueveque. El director del proyecto es el académico Aníbal Morales, mientras que Francisco Pastene, ingeniero civil biomédico UdeC, se desempeña como gerente del proyecto. En la iniciativa también colaboran los académicos Pedro Pinacho y Sergio Sobarzo.

Vinculación con la industria en Exponor

La participación en la feria permitió al equipo presentar un prototipo funcional y recibir retroalimentación directa de empresas vinculadas a la minería, la seguridad industrial y la fabricación de elementos de protección personal.

“Las empresas se interesaban de inmediato porque teníamos los respiradores con el sensor incorporado y una señal luminosa. Eso generaba curiosidad y nos permitía explicar para qué sirve la tecnología y cómo puede apoyar la protección de los trabajadores”, explicó Francisco Pastene.

La instancia también abrió conversaciones con fabricantes y distribuidores interesados en evaluar la incorporación de RespiraIA+ como un accesorio adaptable a distintos modelos de respiradores.

“En Exponor se acercaron empresas fabricantes de respiradores que nosotros no teníamos identificadas. Eso abrió la posibilidad de conversar sobre alianzas para desarrollar el dispositivo como un accesorio adaptable a sus productos y acceder, a través de ellas, a redes de distribución que ya están establecidas”, señaló Pablo Aqueveque.

Estas oportunidades se suman a las conversaciones que la startup mantiene con potenciales socios para implementar pilotos en faenas industriales y validar la tecnología en condiciones reales de operación.

Monitoreo para una protección más efectiva

RespiraIA+ incorpora un dispositivo electrónico adaptable a respiradores industriales disponibles en el mercado. Mediante sensores y modelos de análisis, monitorea la respiración del usuario, el nivel de ajuste del equipo y el estado de saturación de sus filtros.

“El sensor puede identificar si el usuario se encuentra demasiado agitado o presenta una respiración excesivamente lenta. Además, calcula en tiempo real el estado de ajuste del respirador y detecta si los filtros están comenzando a saturarse o ya se encuentran completamente saturados”, detalló Aníbal Morales.

Cuando el sistema identifica alguna de estas condiciones, genera alertas locales para el trabajador y notificaciones remotas para supervisores o administradores.

La solución busca abordar una dificultad presente en distintas industrias: la vida útil de los filtros puede variar según la concentración de contaminantes, el tipo de tarea, las condiciones ambientales y el tiempo de exposición. Por ello, las organizaciones no siempre cuentan con información objetiva para definir el momento adecuado de reemplazo.

“Actualmente, no existe una respuesta única respecto de cuándo se debe cambiar un filtro, porque depende de las condiciones específicas de uso. Una persona puede ir aumentando su esfuerzo respiratorio de manera gradual sin darse cuenta de que el filtro se está saturando”, explicó Aqueveque. De este modo, RespiraIA+ apunta a contribuir a la prevención de enfermedades ocupacionales y, al mismo tiempo, a una gestión más eficiente de los elementos de protección personal.

De la investigación a la validación industrial

El origen de BQ Sense se encuentra en una línea de investigación iniciada en la Facultad de Ingeniería UdeC en 2021, en plena pandemia, a partir de la experiencia de un equipo multidisciplinario en sistemas de monitoreo, ventilación y dispositivos orientados a la protección de las personas.

La investigación avanzó posteriormente mediante un proyecto Fondef adjudicado en 2024, que permitió desarrollar y validar la tecnología hasta alcanzar un nivel de madurez TRL 6, correspondiente a un prototipo demostrado en condiciones relevantes.

Francisco Pastene, Anibal Morales y Pablo Aqueveque

Para continuar este proceso, BQ Sense obtuvo financiamiento del programa Startup Ciencia 2026, que permitirá desarrollar pilotajes de RespiraIA+ en operaciones mineras y fortalecer las capacidades tecnológicas y comerciales de la empresa.

Paralelamente, la startup fue seleccionada en el track de Transferencia de Acelera Tech UdeC, cuyos recursos serán destinados a la adquisición de componentes, la fabricación de dispositivos y las actividades de vinculación necesarias para concretar las pruebas industriales.

“Startup Ciencia y Acelera Tech son financiamientos complementarios. Ambos nos permiten abordar actividades de desarrollo, manufactura, pilotaje y transferencia tecnológica necesarias para avanzar hacia una solución preparada para su utilización industrial”, precisó Pastene.

Ambos instrumentos permitirán que RespiraIA+ avance, durante un período estimado de 12 meses, desde un nivel de madurez tecnológica TRL 6 a TRL 8, etapa en la que la solución deberá encontrarse completa, validada y demostrada en un entorno operacional.

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