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Ingeniería UdeC apuesta por el diseño robusto en proyecto de electromovilidad

Ene 8, 2026

  • Con una reunión de coordinación que marcó el inicio formal de su ejecución técnica, el proyecto ANILLO de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), “Multiphysical design procedure of an electric powertrain for medium size vehicle: a robust approach”, liderado por el académico Juan Tapia Ladino, director del Laboratorio de Ensayo de Máquinas Eléctricas (LEME), comenzó una nueva etapa orientada a la planificación operativa, definición de roles y articulación del equipo de investigación

La iniciativa será desarrollada por un grupo de académicos e investigadores de la Universidad de Concepción cuenta con el apoyo de empresa Komatsu, la Universidad de Nottingham (Reino Unido), la Universidad Tecnológica de Lappeenranta (Finlandia) y el Politécnico de Torino (Italia). Su objetivo es diseñar, construir y validar un sistema de propulsión eléctrica sostenible para vehículos de uso industrial, prescindiendo del uso de tierras raras y promoviendo capacidades de fabricación local (ver nota anterior).

Organización del trabajo y complementariedad de conocimientos

Según explicó el director del proyecto, esta primera fase ha estado centrada en la organización interna y en la planificación detallada de las actividades que se desarrollarán durante los tres años de ejecución.
Ya estamos trabajando en ordenar las tareas y planificar el año completo, asignando responsabilidades claras a cada integrante del equipo”, señaló Juan Tapia, destacando además que se trata de una iniciativa que entrega amplios márgenes para potenciar el trabajo individual y colectivo. “Es un proyecto que da mucha libertad para desarrollar ideas dentro de su marco, aprovechando las áreas de experticia de cada uno para converger en los objetivos comunes”, agregó.

El equipo está conformado por investigadores con una trayectoria de colaboración previa, lo que ha permitido avanzar con altos niveles de confianza y coordinación. “Nos conocemos hace varios años y sabemos cómo trabaja cada uno. Eso da tranquilidad y confianza en que el proyecto va a salir bien”, comentó el director.

En este contexto, cada integrante cumple un rol específico. Carlos Madariaga, académico del Departamento de Ingeniería Eléctrica, explicó que el trabajo se estructura de manera complementaria. “La idea es afianzar las capacidades de cada miembro, desde el diseño de máquinas y accionamientos, hasta la gestión del proyecto, los hitos y la supervisión de memoristas y tesistas. Es un trabajo muy coordinado”, indicó.

Uno de los focos centrales es asegurar que el diseño teórico se traduzca fielmente en el prototipo físico. En esa línea, Madariaga detalló que su labor se concentra en el diseño robusto y las tolerancias de manufactura.“Buscamos que el accionamiento tenga las prestaciones esperadas desde el plano, minimizando las diferencias con lo que finalmente se construye. Eso implica aplicar metodologías avanzadas de robustez de manufactura”, explicó.

Desde la optimización global del sistema, César Gallardo – exalumno del Doctorado en Ingeniería Eléctrica y actual investigador en la Universidad de Nottingham, también integrante del equipo— subrayó que se trata de un proceso complejo y de largo plazo. “El objetivo es llegar al mejor diseño posible lo antes que se pueda, considerando que aquí convergen la parte electromagnética, mecánica, electrónica de potencia y de fabricación. Todo eso requiere tiempo y coordinación”, señaló.

El proyecto integra diversas disciplinas de la ingeniería, incluyendo mecánica, eléctrica, electrónica de potencia y gestión térmica, reflejando la complejidad inherente al desarrollo de vehículos eléctricos. Cristian Cuevas, académico e investigador del Departamento de Ingeniería Mecánica, destacó la importancia de este enfoque integral.

En los vehículos eléctricos no se piensa solo en el motor. La gestión térmica, la refrigeración de componentes y el acondicionamiento del espacio para los pasajeros son igual de relevantes”, afirmó.

 

Vinculación con la industria y proyección más allá del laboratorio

El proyecto cuenta con la participación Komatsu, con las que el equipo mantiene una relación de colaboración previa. Desde la gestión tecnológica, Silvia Riquelme —encargada de la vinculación con la industria— explicó que este vínculo es clave para el impacto del proyecto. “La idea es fortalecer una base sólida con las empresas, mostrar prototipos que ya están funcionando y avanzar hacia soluciones que puedan ser aplicadas en la industria”, señaló.

La investigadora agregó que el equipo ya cuenta con experiencia previa en fabricación y ensamblaje de prototipos, incluso con componentes desarrollados en colaboración con centros internacionales. “Eso nos ha permitido salir de la teoría y avanzar hacia una etapa mucho más aplicada, con conocimiento real de manufactura”, explicó.

En paralelo, la iniciativa contempla una fuerte dimensión formativa, integrando memorias de pregrado y tesis de postgrado, contribuyendo a la formación de capital humano avanzado en áreas estratégicas para la transición energética y la electromovilidad industrial.

Al término de los tres años de ejecución, se espera contar con un sistema de propulsión eléctrica de alto rendimiento, libre de tierras raras, eficiente y térmicamente estable, junto con una metodología de diseño replicable y una estrategia clara de continuidad para su transferencia y escalamiento industrial.

 

 

 

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