La utilización de cables de fibra óptica para medir vibraciones en suelos es una innovadora técnica que el ingeniero civil, Nicolás Bastías, conoció en una reciente pasantía en la Universidad Estatal de Utah, USU, Estados Unidos, como alumno del Doctorado en Ingeniería de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción, FI UdeC, que inició hace dos años.
Fueron siete días en los que trabajó con el Dr. Brady Cox, profesor en el Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad Estatal de Utah, desde la perspectiva de especificaciones técnicas de este tipo de cables, procesamiento de señales, planificación en terreno y análisis de resultados. Este viaje, explicó Bastías, fue producto de una comunicación entre el profesor UdeC, Gonzalo Montalva y quien encabeza el área de ingeniería geotécnica sísmica en USU, el profesor Cox, “el objetivo fue interiorizarme en la técnica y buscar otro tipo de aplicaciones a partir del uso de las instalaciones de fibra óptica ya existentes en edificios, que son de telecomunicaciones, pero con aplicaciones en ingeniería sísmica y de monitoreo estructural”.
Bastías destacó que Cox está trabajando en un desarrollo innovador, en el sentido que utiliza los cables de fibra óptica para la obtención de un parámetro para caracterizar las propiedades dinámicas del suelo. “La idea es ampliar los alcances de esta técnica y llevarlo a una caracterización dinámica de estructuras o como monitoreo continuo de señales sísmicas, justamente acá se podría implementar usando la fibra óptica presente a lo largo de la región, que actualmente se utiliza para las telecomunicaciones”, dijo.
Respecto a lo anterior, destacó que están apuntando a una evaluación temporal del riesgo sísmico. “En términos macro estamos estudiando la evolución temporal y espacial del riesgo sísmico. Esta técnica podría ser muy útil para evaluar aspectos de vulnerabilidad y fragilidad de las estructuras. En esa línea, se podría integrar la fibra óptica como un instrumento para monitorear y conocer el estado de todo tipo de infraestructura como puentes, tranques de relaves, edificios residenciales, industriales u otras”, especificó el estudiante de postgrado.
Nicolás Bastías, contó, además, que antes de su viaje a la Universidad Estatal de Utah, asistió a la Reunión Anual de la Sociedad Sismológica de América, en Baltimore, donde intercambió conocimientos con profesionales de Japón, Nueva Zelada y Norteamérica. “Los sucesos en la vida de cada persona va marcando las decisiones e intereses que uno va adoptando. Recuerdo que mis primeros años en Ingeniería Civil, en la UdeC estuvieron marcados por el terremoto de 2010. Al poco tiempo se realizó un congreso de la Sociedad Chilena de Geotécnica (SOCHIGE) y el tema recurrente era cómo ese evento había impactado la disciplina: se trató de un verdadero un hito científico, tanto por los nuevos datos registrados, los daños observados, el fenómeno de licuación, entre otros. Mi interés por los terremotos me llevó a elegir el área geotécnica-sísmica”. Sin embargo, recalca que “No hay que perder de vista que el fin último siempre será la reducción del riesgo sísmico para las personas y las comunicades”.
Y como estudiante del Doctorado en Ingeniería, continúa desarrollándose en esa área, “seguir estudios de postgrado es una decisión difícil, sobre todo porque, está ese ímpetu inicial de querer salir rápidamente al mercado laboral. Sin embargo, creo que es un buen momento para quedarse un poco de tiempo en la universidad recolectando conocimiento especializado y útil en la industria, como el que entrega la UdeC. Realizar, por ejemplo, un magíster puede ser una gran ventaja desde la perspectiva laboral es invertir hacia futuro. Lo mismo ocurre con el doctorado. Además, desde una perspectiva más amplia, Chile necesitará capital humano avanzado para poder progresar”.






